Compostera: reciclar es respetar

Cuando una persona empieza con la elaboración de un huerto, enseguida se da cuenta de la cantidad de materia orgánica que se genera, y puesto que podría servir como abono para las propias plantas de nuestro huerto, ¿por qué no aprovecharla?

Así que una de las actividades que proponemos a los miembros de la “Tribu del Sol” es la realización de una compostera con materiales reutilizados, como por ejemplo, palets.

Para la ejecución del mismo se elige un grupo dentro de la clase, se les orienta sobre cómo realizarla y se les acompaña en el proceso, resolviendo sus dudas pero sin intervenir en la planificación de actividades, ni reparto de roles, planificación que deben realizar los alumnos por sí solos, mediante una comunicación fluida y sobre todo respetuosa.

Una vez que la compostera está acabada será momento de comenzar a elaborar el compost, y la primera pregunta que suelen hacer los alumnos es ¿ qué podemos hechar?

Dentro de la compostera pondremos única y exclusivamente los restos de materia orgánica que encontremos en el huerto como por ejemplo hojas secas de los árboles, raíces, ramas, plantas secas, etc. y en caso de tener comedor escolar también podrían añadirse las cáscara de huevo, frutas, verduras y hortaliza. Nada más

El objetivo que perseguimos con una compostera es que la materia orgánica se descomponga creando compost que nos servirá como abono en el huerto.

Para ello será necesario colocar la compostera en una zona al resguardo del viento, el sol y la lluvia, y de ese modo evitamos que los residuos se esparzan, se sequen o se humedezcan demasiado. Luego, además de la materia orgánica comentada, añadiremos tierra de nuestro propio huerto, la cual está repleta de microorganismo que se darán un festín. Mientras los hongos y bacterias actúan como principales descomponedores de la materia orgánica, lombrices, escarabajos u hormigas también aportarán su granito de arena en esta tarea

Otro aspecto importante es el contenido en humedad: debemos regar la mezcla para facilitar que los microorganismos hagan su trabajo, pero, ¡Cuidado! si ponemos demasiada agua la materia orgánica se pudrirá y si no tiene suficiente el proceso se realizará de modo más lento 

Además es necesario que la mezcla esté bien aireada, así que si la compostera no presenta aberturas o suficiente aireación, será necesario remover para que la descomposición se produzca de modo adecuado y no haya olores.

En el siguiente vídeo te mostramos como se lleva a cabo esta fase: aireación del compost

Dependiendo de la época del año en la que estemos, el compost puede estar listo entre 3 meses (en verano) y 6 meses ( en invierno). Para comprobar si ya podemos usarlo bastará tomar un puñado en la mano y comprobar que tiene un color marrón muy oscuro, huele a bosque y está frío señal de que no hay ya actividad microbiana, además el volumen del compost se habrá reducido notablemente

Esta actividad nos da pie a trabajar materia curricular como lengua ( escucha activa y trabajo en equipo), matemáticas ( dimensiones y volúmenes) y como no ciencias naturales.

¿Qué os parece?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *